Estafas, estafas perseguirás y películas también.
Las estafas han dejado de ser un engaño, tampoco “un agujero legal” o una “falla del sistema capitalista”. Más allá de que el capitalismo ni por asomo sea un sistema, la estafa es la consecuencia lógica de la etapa iniciada en la década de los 80 del S XX, con el advenimiento del predominio financiero para la acumulación de capital, o de divisas, lisa y llanamente dicho, porque no se trata de capital de trabajo.
NO es que no hubieran estafas antes de ese momento histórico (Ponzi, el más famoso), es que eran delitos, ahora son norma, el presidente del país más poderoso (ponéle) las comete y nada le pasa.
Sin esfuerzo alguno, los financistas del
mundo arman esquemas cada vez más sofisticados de apropiación del dinero ajeno.
Ponzi, un poroto.
De resultas, el despojo ocurre gracias a la
ley del gallinero, el gallo parado en el palo más alto se caga en los de abajo.
Solo basta con “apretar” el botón adecuado
para el start up de una empresa que
nace y muere en pocos minutos. Pobre Ponzi, a él le costó años y terminó en la
cárcel, igualito que lo que le pasó a Madoff.
El nuevo orden de exacción tiene sustento legal;
no demasiado cuidado puesto que continuamente la ley no es impedimento alguno
para los cerebros de las estafas disfrazadas de “inversiones”.
La “inversión” es una palabra dorada: gracias
a ella hay trabajo, prosperidad, crecimiento y desarrollo; sin embargo, el mal
es de muchos y el beneficio termina en manos de pocos, muy pocos, el famoso 1%
(exagerando la cifra).
La romantización de las estafas produjo
libros que pasaron al cine y han tenido gran éxito, solo 5 botones de muestra: El golpe (1973), Nueve reinas (2000), Los
impostores (2003), La gran estafa americana (2013), Los timadores (1990)
Dice en una página que promociona películas: “el cine nos ha hecho sentir cierta simpatía por esos profesionales del timo, sobre todo por los que no usan la violencia sino el ingenio.”
Así parece que a
los Timadores (Paul Newman y Robert Redford) los queremos, nos encanta
que timen a un gánster.
La simpatía por el estafador está instalada
en el sentido común popular, incluyendo los robos a los bancos. ¿Es
aspiracional? No parece, más bien es una narrativa que descarga tanto las
culpas como las penas en los estafados, gente como uno.
Algo por el estilo ocurre hoy en Argentina
cuando nosotros/as/es gozamos de los tontos y los crédulos que han seguido y
fogoneado a quienes los han estafado. Es como la venganza boba de quien mira y
no actúa, solo goza del sufrimiento del otro porque se lo merece por pelotudo
y/o mala persona.
Malas son las noticias
Las estafas van a continuar: muy
probablemente, el país entero tenga que cargar con el peso de las demandas
millonarias que ya han comenzado a gestionarse (FBI). Se debe entender que
nosotros/as, nuestros hijos y nietos, amigos y enemigos deberemos afrontar con
nuestro patrimonio el enriquecimiento descarado de un pequeño grupo de
malhechores.
Para peor, no es la primera vez que pagamos
los de abajo en la escalera del gallinero:
La “estatización” de la deuda de las empresas
SOCMA en épocas de la última dictadura triplica en moneda no actualizada, la
estafa del actual presidente.
El pago por el “megacanje” y la deuda tomada
en 2018 para “dársela a los bancos” (SIC, ex presidente), han sido
infinitamente mayores a los que debamos afrontar por $libra.
“No permitiremos el juicio político” gritan a los cuatro vientos aquellos que no pueden explicar sus fortunas, escondidas en el Caribe o expuestas a plena luz del día con mansiones adquiridas en lo mejor de Recoleta, ni cientos de propiedades aquí, en el Paraguay, en Miami o el Uruguay, o donde pinte.
La razón es tan obvia Don Perogrullo: “el
tipo es de los nuestros, si tocan a uno tocan a todos.”
Hablando de tocar, si la justicia hiciera el
amague de “tocarlos”, los sicarios mediáticos y de los otros entrarán rápidamente
en acción.”
MADOFF
https://www.netflix.com/ar/title/81466159
https://www.netflix.com/es/title/70266676
https://www.justwatch.com/es/pelicula/la-gran-apuesta
MARGIN
CALL, TRABAJO CONFIDENCIAL, INSIDE JOB, LOS ÚLTIMOS DÍAS DE LEHMAN BROTHERS…
ETCÉTERA.
¡Algunas las vi tres veces!
Until the next story, folks!

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